Cuando empezamos este proyecto jamás habríamos podido imaginar el impacto que tendría en nuestras vidas, no sólo en el ámbito académico, sino en nuestra visión general del mundo.
En la fase nacional del concurso, leímos el libro “Krummer Hund” y lo comentamos con nuestra asistente de alemán Carina. Esto nos ayudó mucho a mejorar nuestro nivel de alemán, y nos preparó para el proyecto creativo sobre el libro que debíamos hacer más tarde. El propio desarrollo del proyecto, así como el diario de lectura fueron una oportunidad perfecta para poner en práctica el conocimiento adquirido durante los anteriores meses de lectura y preparación.
Tras ganar la fase nacional del concurso con nuestro juego de mesa virtual basado en la novela, empezaron los preparativos para el viaje a Alemania, el premio de este concurso. Estábamos las dos muy emocionadas por el viaje. No todo el mundo tiene la oportunidad de participar en un evento multinacional y conocer a personas de tantos países distintos. A lo largo de la semana que pasamos en Alemania hicimos todo tipo de actividades, desde talleres de escritura o visitas guiadas por la ciudad, hasta una visita al Zoo. Todos los participantes eran muy amables y amigables, y enseguida nos hicimos muy amigas de los de la República Checa y Eslovaquia, con los que seguimos en contacto.
En general, este concurso ha sido una experiencia inolvidable. Estar allí con personas de otros países y aprender sobre su cultura nos ha llevado a ver que sí bien nuestro país es único, todos los países y todas las personas tienen cosas en común.
Ángela Guirao Macías, Inés Ania Pulido


